Hugo Santos Flores / Concepto
No dudo que en el colegio de monjas 'Solar Juvenil' el coordinador, Alejandro Cortés, haya abusado de un alumno. Tampoco lo acuso —la acusación ya se hizo formalmente ante la Procuraduría para la Defensa del Menor—; pero creo que es más creíble la versión del niño que la del 'Solar'. Me consta que el abuso —no precisamente sexual, pero sí abuso— forma parte de los métodos y prácticas habituales de esa institución, ubicada sobre la carretera a Puerto Ángel, a unos pasos de la desviación al aeropuerto.
El alumno, un chico de 14 años —cuya identidad omito para protegerlo—, dice haber sido desnudado y manoseado por Alejandro Cortés. La versión de la madre del jovencito es que el coordinador lo acusó de haberle robado un teléfono celular, y con ese pretexto lo llevó al baño, lo obligó a quitarse la ropa y, ya desnudo, lo tocó, lo manoseó.
Este viernes, la 'madre superiora' del colegio, María Elena Sosa, dio una conferencia de prensa para defender al abusador, y de paso acusó al chico de haber robado el celular —que, dijo, “apareció” después en el cesto de basura del baño, adonde el muchacho lo arrojó para evitar que se lo encontraran en la revisión a la que fue sometido. (En la foto, María Elena Sosa, a quien los estudiantes deben llamar "Madre Superiora". Defiende al presunto abusador.)
Entonces, sí fue revisado. “Pero no manoseado”, dice la estúpida 'madre'. Y de ello fue testigo —único— un prefecto, quien, agrega Sosa, está dispuesto a declarar a favor de Alejandro Cortés. ¡Vaya testigo! El chico, por supuesto, no tiene quien dé fe de la agresión; pero el coordinador sí tiene un “testigo”: nada menos que un empleado de la escuela. Pregunto: ¿qué clase de testigo es ése?
Otra pregunta: ¿quién le habrá dicho a esta mujer que un coordinador de una escuela puede llevar a un alumno al baño para revisarlo, a ver si se robó un celular? ¡El abuso es claro! No podemos decir, con estos elementos, que fue abuso sexual. Pero sí hubo abuso. ¿Por qué el tal Alejandro Cortés no revisó al chico en el salón de clases, donde habría ocurrido el supuesto robo, sino en el baño, a solas?
No se puede “revisar” a un menor por la sospecha de que se robó algo. ¡Se violan sus derechos, estulta madre superiora! Para eso los chicos tienen padre, madre u otra persona que responda por ellos. Hay que decirle a la madre esa que hay una Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, para que esté enterada y para que no ande saliendo, acompañada de paleros, a decir pendejadas en conferencias de prensa.
En este caso se violaron derechos del muchacho: se lo acusó de robo, se lo sometió a trato denigrante, se lo expuso a la vergüenza y la burla, no se enteró a sus padres de la supuesta falta cometida, se lo obligó a desnudarse frente a otras personas, y presumiblemente hubo tocamiento de genitales —aunque esto último habría que demostrarlo.
El abuso —sexual o no— fue denunciado oportuna y formalmente en mayo pasado ante la Procuraduría para la Defensa del Menor, según consta en el expediente 957-DS/2008. Si la madre del chico lo denuncia hoy en los medios de comunicación, es porque, producto de esa denuncia, se le negó a su hijo el derecho a la reinscripción en el 'Solar Juvenil' (aunque uno se pregunta por qué rayos la señora lo quiere reinscribir en ese colegio de monjas y abusadores, donde el chaval ya ha sufrido represalias por parte de sus maestros e incluso de sus compañeros).
La dizque madre superiora, por supuesto, tiene sus argumentos. Dice que no se le negó la reinscripción, sino que el alumno ya no alcanzó lugar, por no haberse inscrito a tiempo. También dice que él es bien conocido por su mala conducta. Parece que el coordinador también es conocido por sus abusos, y, según afirma la madre de familia agraviada, por otros casos de abuso sexual que no han sido denunciados, por miedo, claro está, a las represalias.
Decía al principio de este artículo que me constan los abusos de maestros y coordinadores del 'Solar Juvenil', solapados por la señora Sosa, contra los estudiantes. También, la forma en que se induce a los padres de familia para que apoyen a la institución, para que no prosperen las acusaciones por tales abusos; y cómo hostigan a los alumnos 'problemáticos' para que abandonen la escuela y, si no lo hacen, para que no se puedan reinscribir en el siguiente ciclo.
Pero será mañana cuando hable de esto en otro artículo, por no quitar ahora interés al caso de este chico de 14 años, contra quien se cometieron abusos en el colegio de monjas 'Solar Juvenil', de los mismos propietarios del 'Solar Infantil Oaxaqueño'.
SOLAR JUVENIL. UN CASO MÁS DE ABUSO SEXUAL
Publicado por Concepto Noticias el martes, agosto 26, 2008
Sección: Artículos, Especiales, Opinión


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